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Archive for July, 2017

 

Entonces la novia es movida a clamar, “Hazme saber”… donde pastas!” Tiernamente El le contesta, “Si tu no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres, Ve, sigue las huellas del rebaño, y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.” El quien es capaz de mirar en lo profundo del corazón sabe que ella todavía se contenta mas con la compañía de otros que con la suya, se contenta con mantener el paso con los demás, por lo que por el momento El  le ordena pastar con los pastores junto a sus cabañas, ya que ella aun no esta lista para enfocarse solamente en El. Pero es el novio quien ha creado en ella el deseo por si mismo y no dejara a su novia ser satisfacida con nada mas que con El. El la atrae a salir y subir hacia ese lugar de habitación en El, pintando paralelos espirituales con las cosas de este mundo para revelar su amor por ella. Jesús frecuentemente hablaba en parábolas, echando mano de las cosas que entendemos para hacernos saber las verdades de la realidad celestial. Seduciéndola y atrayendola a esa gloria que esta mas allá y viéndola a ella con un enfoque profético de lo que ella se convertirá en El, comparando su espíritu disciplinado a la compañía de caballos de los carros de Faraón, caballos que se mueven en armonioso unisono, no siguiendo su propia voluntad pero solo la de su amo. “Une mi corazón para que tema tu nombre” es el clamor del corazón que anhela perder su propia voluntad e identidad en Cristo. Nuestro creador y redentor, el Señor Jesús estuvo dispuesto a dejar a un lado su gloria divina y ser hecho a la semejanza de hombre. Mientras que en los días de su carne sobre la tierra, el dijo, “He venido del cielo, no para hacer mi propia voluntad, pero la voluntad de aquel que me envió”, y El fue obediente hasta la muerte. Juan 6:38. No es de extrañar que nuestro Señor se complazca tanto con aquellos cuyos espíritus se han vuelto parecidos al suyo, al punto que El ha dicho de ella, “He comparado (tu dócil y disciplinado espíritu) a la compañía de los caballos de los carros de Faraón”.

Continuando el símil de caballos entrenados y obedientes el Novio Celestial habita en la belleza y el ornato de su novia quien se deleita en complacer a su Señor. El le ofrece gracia y preciosas promesas de dones perdurables como recompensas a su espíritu disciplinado.

“Hermosas son tus mejillas entre los pendientes, tu cuello entre los collares. Zarcillos de oro te haremos, tachonados de plata.” Cantar de los Cantares 1 :10-11

Engalanados en hermosos arneses, tachonados con oro y plata, los caballos que jalaban los carros de Faraón llevaban cadenas de joyas alrededor de su cuello, y el paralelo que el Amado describe aquí es que el obediente y disciplinado espíritu de su novia son adornos internos de su propia gracia. El es cautivado de amor por aquellos que “no desprecian la dirección de su madre y la instrucción de su padre.” Estas virtudes son como collares a su cuello. Proverbios 1:8-9. “Los collares de oro” con los que El adornara a su novia implican fuego, por que el oro solo puede ser trabajado cuando es derretido por el fuego. Fuegos de prueba, encendidos para nuestro bien, son necesarios para derretir y moldear nuestros corazones para llevarnos a ser sumisos y enseñables. No es el adorno externo el que nuestro Señor desea, pero “el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.” 1 Pedro 3:3-4.

De cualquier modo la promesa es “Nosotros lo haremos!” El nunca nos deja a la deriva o luchando solos para lograr lo que el pretende para perfeccionarnos. Cuando Dios le dio a Abraham la orden “Camina delante de mi y se perfecto,” precedió a su mandamiento con la revelación de su nombre. El Shaddai, que significa “El todo suficiente” habiendo revelado a Abraham este pensamiento de que El no tenia nada en si mismo para lograr esto, la gracia de Dios era suficiente para perfeccionarle en su peregrinaje de fe y amor. Y aquí en el Cantar la promesa es la misma. “Zarcillos de oro te haremos, tachonados de plata.” Cuando Dios hace un trabajo, actúa como la trinidad en persona para hacer que ocurra su propósito deseado, y la Santa Trinidad se involucra al mismo tiempo que la gracia de Dios trabaja en su Redimida para traerla a ese lugar deseado de sumisión y hermosura.

Mientras El continua atrayendola a su presencia, el corazón de la novia se hace consciente de que cuando el Rey mismo se sienta a su propia mesa, es entonces cuando su nardo liberara la fragancia de sus ungüentos y Persona. Cuando el Señor Jesús tiene el primer lugar en nuestros corazones, el derecho a tomar su lugar a la cabecera de la mesa, entonces lo que se produce en nosotros y a través de nosotros sera suavizado como una dulce fragancia condimentada con un sabor celestial. Y la novia exclama,

“Mientras el Rey estaba en su reclinatorio, mi nardo dio su olor.”

Cantar de los Cantares 1:12

En 2 Samuel 9 se registra una historia la cual ilustra bellamente una invitación llena de gracia a la mesa del Rey. Mefiboset, el hijo de Jonatan, estaba lisiado de ambos pies incapacitado para ayudarse a si mismo. Ademas de pertenecer a la condenada casa de Saul. Pero debido a el pacto hecho entre David y Jonatan, el Rey envió por el hijo del amigo que el había amado, y lo trajo a su propia casa y lo coloco a su mesa. Al experimentar tal amor y gracia inmerecida Mefiboset el lisiado, quien estaba dispuesto a ser un siervo mas del Rey, exclamo maravillado, “Quien es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?” 2 Samuel 9:8.

La lección aquí en el Cantar es que a través de la gracia divina, nosotros que eramos muertos en nuestras transgresiones y pecados, hemos sido invitados a participar de la mesa del Rey, como sus propios hijos. Pero muchas veces nos sentamos a su mesa como si fuéramos los reyes aunque somos sus invitados y no le damos el lugar de honor que el se merece por derecho, y olvidamos que nosotros así como Mefiboset, somos como “perros muertos” sino fuera por su maravillosa gracia y maravilloso amor. Nuestra posición en El es de hijos, pero así como Mefiboset  primero debemos estar dispuestos a convertirnos en sus siervos. Esta disposición a ser humilde fue real en nuestro Señor Jesússino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,”  Filipenses 2:5-11. Y cuando humildemente damos al Señor Jesús, nuestro creador y redentor, ese lugar de honor y gloria a la cabecera de su mesa, entonces nuestras vestiduras exhalaran la misma dulce fragancia del ungüento de nuestro Señor, quien, cuando le injuriaban no respondía nada.

Mientras el Cantar continua, a la novia se le hace ver que los adornos de Su gracia no le pertenecen sino que son solo el dulce aroma de la esencia de la gracia del Rey, porque solo El es la fuente de toda fragancia verdadera. Y, en la adoración y en la admiración de tal amor, ella vislumbra que aunque la tristeza y el rechazo deberán alcanzarla, esto solo servirá para atraerla a una unión mas cercana con su amado.

 

Traducido del Ingles al Español por Brenda Pedroza

Translation from English to Spanish by Brenda Pedroza

 

 

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